El juego interior de Washington y la presión sobre el balón de Brooklyn marcan el duelo clave. Washington ha encontrado buenas opciones de anotación al inicio, pero no ha cuidado la posesión durante todos sus partidos. Brooklyn ha encadenado rachas en los cuartos intermedios gracias a la presión y a varias vías de anotación.
Young y Dybantsa pueden encontrar a Davis y Sarr cerca del aro, como mostró Washington en su rápido arranque ante Detroit. Pero Washington perdió el balón 22 veces contra Nueva York y 27 contra Detroit. Brooklyn logró 12 robos ante Charlotte y 14 contra Philadelphia, así que Demin, Ellis y los defensores que cambian de marca tienen una vía directa para cortar esos pases. El manejo de Randle y su juego al poste, junto con la presencia de Sharpe en la pintura, le dan a Brooklyn opciones para aprovechar esas posesiones extra, no solo para recuperarlas.
Porter y Sharpe jugaron contra Charlotte, se perdieron el partido ante Philadelphia y, según los reportes, están autorizados para este encuentro. Brown y Jefferson siguen reportados como baja tras perderse los dos partidos de Brooklyn. Washington espera recuperar a Middleton y Mann, ausentes ante Detroit, mientras que Sarr volvió en ese partido. Esos cambios suman alternativas en ambos banquillos, pero la presión de Brooklyn y sus vías de anotación ya quedaron a la vista ante Philadelphia.
Los creadores de Washington pueden marcar el ritmo inicial atacando la pintura. Brooklyn ha mostrado su mejor versión en los cuartos intermedios de sus dos partidos de pretemporada, mientras que la amplia ventaja inicial de Washington ante Detroit se fue diluyendo antes de la reacción de su banquillo. Creemos que la presión de Brooklyn convertirá suficientes ataques frustrados en tiros provechosos, con Demin, Randle y la segunda unidad manteniendo el ataque en marcha. Por eso nos quedamos con los Brooklyn Nets.