Los ataques por las bandas de Canadá parecen ideales para enfrentarse a una selección de Estados Unidos que ha tenido que remodelar su alineación una y otra vez. La contundente victoria estadounidense ante México se debió en parte a errores defensivos y del portero, después de que México complicara su salida de balón. Canadá ya ha demostrado que puede hacerle daño a este rival sin dominar la posesión. Para mí, ese cruce pesa más que los resultados recientes por sí solos.
Shaffelburg marcó dos goles contra Perú al aparecer por el segundo palo en jugadas de ataque. Canadá también generó las mejores ocasiones de remate en su último partido oficial contra Estados Unidos, una victoria por 2-1 con los mismos entrenadores. Los equipos eran distintos, pero esos partidos muestran una vía viable para superar la defensa estadounidense.
Pochettino ha hecho muchos cambios en el once titular durante una serie de partidos muy cargada. México presionó a ese equipo desde el principio y sus errores ayudaron a Estados Unidos a despegarse en el marcador. La selección canadiense de Marsch puede combinar presión y amplitud, la fórmula que sustenta este boleto.