Dos partidos diferentes con una misma idea: el equipo con las piernas más frescas y mejor propuesta se enfrenta a un rival cuya defensa llega al límite.
El Tottenham vs. Crystal Palace es un choque de posesión frente a bloque bajo. Los Spurs tienen el balón, generan muchos saques de esquina y han tenido una semana entera de descanso, mientras que el Palace jugó entre semana en la EFL Cup y ahora afronta una salida europea. El Palace ha encajado 19 goles en ocho jornadas de liga y viene de caer 5-0 en Brighton.
Al Palace le falta Sarr arriba y varios defensas llevan semanas fuera, así que este es el bloque con el que ya venían jugando, no un contratiempo nuevo. En los Spurs, la baja de Bentancur por sanción resta algo de control, pero ya ganaron en el campo del Chelsea y superaron al Coventry con la misma lista de bajas. Espero un partido dominado territorialmente por los Spurs, donde el balón parado o una contra decida un duelo apretado. Por eso me decanto por la victoria del Tottenham.
En la NBA, el Utah vs. Portland presenta un claro desnivel en tiro y defensa. Utah encadena cuatro derrotas consecutivas y ha recibido alrededor de 120 puntos en sus dos últimos partidos en casa, con Jackson y Nurkic fuera del juego interior. Portland tira mejor en general, va con frecuencia a la línea de tiros libres (41 intentos en su victoria ante los Lakers) y promedia unos cinco puntos más por partido en sus diez compromisos más recientes.
Portland ha venido ganando sin Morant ni Sharpe, por lo que las ausencias en el puesto de base y escolta ya se reflejan en sus números. El ritmo anotador de Utah se apaga en el último cuarto, lo cual favorece a un visitante que vaya construyendo su ventaja durante los periodos intermedios. Por eso me inclino por un triunfo claro de Portland.