Todo apunta a que Escocia y Eslovenia disputarán un partido muy igualado y de marcado carácter defensivo, ya que los escoceses atraviesan una crisis de lesiones extrema. A la selección local le faltan cuatro de sus principales amenazas ofensivas, lo que limita enormemente su capacidad para superar a una Eslovenia bien organizada. Los visitantes también pierden a delanteros importantes, así que ninguno de los dos equipos tiene suficiente pólvora para convertir el encuentro en un intercambio abierto de goles.
El nuevo seleccionador de Escocia, Sébastien Pocognoli, tendrá que confiar en recambios sin experiencia para cubrir la ausencia de atacantes consolidados, por lo que es poco probable que su equipo consiga un ataque bien coordinado. Eslovenia, que también sufre bajas en ataque, previsiblemente se replegará y protegerá su área. Cuando ambas selecciones se enfrentaron hace apenas unos días, empataron sin goles; ahora, con dos líneas ofensivas aún más debilitadas, volver a ver goles parece complicado.