Puebla plantea una defensa pasiva: suele tener muy poca posesión y se repliega en un bloque bajo que, aun así, concede muchos remates y ocasiones de gol. Club León apuesta por un esquema equilibrado, con la idea de mantener la posesión y generar ocasiones con regularidad. Cuando se enfrenten, León tendrá que llevar la iniciativa y encontrar la forma de superar ese bloque bajo, mientras Puebla buscará salir al contraataque cuando tenga alguna oportunidad.
La clave estará en que el mediocampo creativo de León convierta la posesión en llegadas peligrosas, en vez de conformarse con remates lejanos ante una defensa cerrada. La producción ofensiva de Puebla se ha desplomado en sus últimos partidos y el equipo muestra una incapacidad estructural para crear ocasiones de calidad. Si finalmente no están algunas de sus piezas clave en ataque, no tendrá los jugadores necesarios para hacer daño a León en transición. Por eso, nos quedamos con el equipo visitante.
En el segundo partido, Tigres de la UANL se apoya en la solidez de su estructura cuando juega en casa, pero ahora mismo su defensa está debilitada. Toluca despliega un fútbol ofensivo, dinámico y con mucha posesión, capaz de generar ocasiones de forma constante, sobre todo ante defensas con rotaciones. Lo más probable es que Toluca controle la pelota en campo rival y someta a una defensa improvisada a una presión prolongada.
Los extremos y el delantero centro de Toluca buscarán aislar a los defensas suplentes en duelos uno contra uno. A Tigres le faltan varios titulares habituales en defensa y tendrá que recurrir a una zaga improvisada. Toluca llega con todo su ataque disponible y ha rendido especialmente bien como visitante esta temporada. Por eso, apostamos por que el equipo visitante aproveche las bajas en defensa.
En el último partido, Avispa Fukuoka se repliega en un bloque bajo y busca salir al contraataque por las bandas, pero su producción ofensiva es muy limitada y genera pocas ocasiones claras. Fagiano Okayama apuesta por cargar las bandas, centrar de forma constante y aprovechar las segundas jugadas para superar defensas cerradas, incluso sin dominar la posesión. Okayama buscará hacerse con el control de las bandas y poner centros de manera sostenida para poner a prueba al equipo local.
Avispa arrastra sanciones muy importantes: no podrá contar con su defensa central titular ni con un mediocampista habitual. Los centros constantes y las acciones a balón parado de Okayama pondrán bajo mucha presión a una defensa de Avispa que pierde a estas piezas clave. A Avispa ya le cuesta generar ocasiones, y perder a dos pilares defensivos supone un golpe estructural para un equipo que depende tanto de su bloque. Por eso, nos quedamos con el equipo visitante para que consiga un resultado positivo.