El partido inaugural en el Madison Square Garden enfrenta a dos equipos cuyos resultados de pretemporada dicen muy poco. Ninguno ha disputado un partido oficial esta temporada, así que la única referencia sólida son los cruces de playoffs de la primavera pasada, los únicos partidos en los que ambos equipos jugaron con sus rotaciones habituales. La serie fue desigual y es la prueba más fiable que tenemos.
Nueva York ganó los cuatro partidos de playoffs, con diferencias que fueron desde una victoria ajustada por pocos puntos hasta una paliza de 39 puntos, y también se impuso con claridad en febrero. Se espera que los Knicks repitan su quinteto titular, y llegan con cinco días de descanso y la ceremonia de entrega de anillos en casa para marcar el tono.
El duelo clave estará entre las alas de los Knicks y el espacio que genera Towns, por un lado, y la creación desde el perímetro de Filadelfia y lo que tengan los 76ers para proteger el aro, por el otro. La victoria de Filadelfia ante Nueva York en la pretemporada a principios de octubre fue en un partido con rotaciones y tiene poco peso; los malos resultados de pretemporada de los Knicks tampoco cuentan mucho.
En cuanto a las bajas, los Knicks no tienen a nadie en la lista. Filadelfia tiene algunas ausencias de jugadores de fondo de rotación y tres piezas de la rotación como duda, lo que reduciría la profundidad del equipo sin dejarlo sin una estrella. De todos modos, ese informe tiene ya unos días y habrá que estar atentos al reporte del día del partido.
Creemos que Nueva York saldrá con toda la energía, controlará el juego en media cancha y abrirá distancia cuando entren las bancas. Por eso nos quedamos con los Knicks para ganar por una diferencia clara.