Los carrileros adelantados y la presión agresiva del Monza deberían convertir el partido en una sucesión de llegadas al área y cambios rápidos de posesión. El Cagliari ha defendido bien su área en sus últimas victorias fuera de casa, aunque sus rivales han encontrado espacios para generar ocasiones claras. Cuando logra salir de la presión, sus atacantes veloces pueden aprovechar el espacio que deja a la espalda el Monza.
Los centros de Birindelli y las subidas de Mangas le ofrecen al Monza distintas vías para conectar con Varela y el segundo atacante. Un córner de Birindelli propició el cabezazo de Goglichidze ante la Lazio, y Mota aportó remates y pases incisivos tras entrar desde el banquillo. El Cagliari permitió que el Udinese rematara muchas veces dentro del área y que la Juventus tuviera varias ocasiones claras en los minutos finales, aunque Mina, los demás defensores y Caprile mantuvieron ajustados esos partidos.
En el otro extremo, Mendy puede aguantar el primer pase y habilitar a Maldini en el espacio que dejan a la espalda los carrileros del Monza. Esa dupla ayudó a crear goles contra el Atalanta y la Juventus. El Monza perdió el balón en zonas peligrosas ante la Lazio, y ahora Goglichidze ocupa el puesto defensivo que dejó el suspendido Lucchesi, después de haber jugado ya parte de aquel partido. Las bajas recientes del Cagliari también estuvieron presentes contra la Juventus, así que su vía de ataque directo sigue siendo la comparación pertinente.
La primera oleada del Monza debería hundir al Cagliari, con los córners y las segundas jugadas manteniendo al equipo local dentro del área. El Cagliari puede responder con Mendy y Maldini cuando la presión deje espacios, mientras que el Monza ha demostrado que puede volver a atacar tras ponerse por detrás. Por eso nos inclinamos por un partido con varios goles.