La presión del Liverpool pondrá a prueba el primer pase del Brighton, mientras que el Brighton puede atacar el espacio que deja. El siguiente receptor tras una pérdida puede decidir ese duelo. Mónaco y Lille ofrecen un ritmo distinto: profundidad rápida frente a un avance paciente por las bandas. En los dos partidos, el dominio territorial inicial dirá poco sobre el contacto final.
El Liverpool puede meter en el área a extremos frescos, pero sus errores recientes en la primera salida y la cobertura por la derecha le dan al Brighton un camino a través de Groß, Ayari, Gómez y De Cuyper. La victoria del Brighton ante el Palace dejó patrones útiles de saques y segundas jugadas más allá del marcador. Minteh y Wieffer se perdieron el partido anterior del Brighton y siguen en duda, así que este análisis se apoya en los receptores que sí han jugado; además, la rotación del Liverpool cambia su costado derecho. El Brighton puede seguir encontrando el siguiente pase a la banda o la reanudación tras la primera presión del Liverpool. Por eso nos quedamos con el Brighton para no perder (doble oportunidad).
Brunner, del Mónaco, puede atacar la profundidad después de que Camara y Coulibaly recuperen un pase impreciso. El Lille puede construir con André y Bentaleb, y luego encontrar a Bakwa o Mbappé por fuera y a Giroud o Diaoune en el balón siguiente. Dier figura como baja en el Mónaco, mientras que Ueda, del Lille, no jugó su partido europeo, y Giroud y Diaoune han aportado funciones distintas en la definición actual. Los goles del Mónaco ante el Friburgo llegaron por acierto y contragolpes tardíos, más que por entradas limpias constantes, y el Lille puede aprovechar el centro extra desde las bandas ante esa cobertura. Por eso nos quedamos con el Lille para no perder (doble oportunidad).