Los Ángeles Lakers y Golden State Warriors presentan dos formas distintas de desarmar una defensa: la distribución interior a través de dos guardias, y los desmarques de Curry con Green y Podziemski encargados del pase de descarga. El primer duelo entre ambos dejó claro el enorme trabajo que tiene Golden State para proteger la zona. En Phoenix, la circulación interior de Denver se mide a unos Suns que cuentan con un respaldo anotador real desde el banquillo. Ambos encuentros se centran en mantener ataques eficaces a partir de las primeras rotaciones y retomarlos en el tramo final.
Doncic y Reaves ofrecen a los Lakers dos puntos de partida diferentes para alimentar a Kessler en la pintura. Esa sociedad generó constantes finalizaciones en el partido inaugural frente al juego interior más bajo de Golden State. Además, Grimes y Sexton aportaron una buena dosis de puntos contra los Clippers, demostrando que el equipo tiene recursos para seguir sumando durante los descansos de Doncic.
Según los últimos reportes médicos, Doncic ya no figura en la lista de bajas tras perderse el choque ante los Clippers, y Kessler aparece como disponible. En Golden State se reportan las ausencias de Butler, Moody y Porzingis; este último tampoco jugó el estreno. Curry, Green, Podziemski y Lendeborg han mantenido dinámica la ofensiva de los Warriors, pero los Lakers pueden castigar la defensa interior rival con más de un manejador de balón. Confío en que esa continua conexión guardia-pívot, respaldada por la segunda unidad, se mantenga a lo largo de las rotaciones. Por eso me inclino por la victoria de los Lakers.
El eje del juego de Denver pasa por Jokic, con Gordon y los aleros atacando las ayudas defensivas mientras Murray y Braun aparecen listos para tomar la siguiente decisión. Contra New Orleans, Brazile capitalizó los balones interiores de Jokic durante el despegue inicial, mientras que Murray y Braun respondieron sobre el cierre. Phoenix, por su parte, ha encontrado tiro exterior desde el banquillo con Goodwin, Kennard y Gillespie, haciendo de los minutos de los suplentes un factor importante de este partido.
Johnson e Ighodaro siguen en duda y ambos se perdieron los partidos previos de sus equipos. Denver ya demostró una opción de descarga en la zona con Brazile ante la baja de Johnson, mientras que Phoenix ha venido utilizando a Maluach y Reath en su rotación de pívots. Los Suns concedieron segundas oportunidades de forma reiterada incluso en su contundente victoria frente a Golden State, dejando una grieta específica para que Jokic y los finalizadores de Denver busquen explotar. Espero que Denver insista en esas opciones por dentro tanto en los tramos de los titulares como en las posesiones clave del final. Por eso me quedo con la victoria de Denver.