El viaje del Partizan Mozzart Bet a Estambul para medirse al Fenerbahce plantea un choque de estilos fascinante entre la defensa más agresiva y perseguidora de robos de la Euroleague y el muro posicional más disciplinado del torneo. Tras caer por 55-72 ante el Panathinaikos en un partido donde se les secó el tiro exterior, el Partizan debe enfrentarse ahora a un Fenerbahce que viene de endosarle 99 puntos al Zalgiris Kaunas y que llega con la plantilla al completo. Lo que hace tan atractivo este duelo es que sus identidades defensivas son polos totalmente opuestos sobre el papel. La clave para marcar el ritmo del partido pasará en gran parte por ver si Carlik Jones consigue generar tiros exteriores liberados ante la defensa de Šarūnas Jasikevičius sin contar con una rotación completa de aleros.
Según el informe previo de Meridian Sport, el Partizan afronta este choque de Euroleague sin sus aleros lesionados Vanja Marinković (Aquiles) y Derek Willis (tobillo), mientras que Lamar Stevens ha estado lidiando con un proceso viral. En otra entrevista con Meridian Sport, el base Alessandro Pajola reconoció que esta rotación reducida obliga a los referentes del Partizan a asumir muchos más minutos, señalando que las tres faltas rápidas que cometió ante el Panathinaikos mermaron su capacidad para sostener su intensidad defensiva habitual. Por su parte, Jasikevičius tiene a todo su plantel disponible, con el generador de juego Wade Baldwin (6.2 asistencias por partido), creadores como Talen Horton-Tucker, Shavon Shields y Will Clyburn, y un especialista en el rebote ofensivo como Braxton Key (3 rebotes ofensivos por noche).
Las estadísticas subyacentes publicadas por Meridian Sport dejan a la vista dónde estará la batalla táctica. El Partizan es tercero en la Euroleague con 21 asistencias por partido y es el segundo equipo que menos pérdidas comete, con 10.4, pero viene de firmar un pobre 3 de 20 en triples frente al Real Madrid (derrota 76-86) y un 4 de 26 ante el Panathinaikos. El Fenerbahce es justo el peor rival posible para superar un bache de tiro: la defensa de Jasikevičius deja a sus oponentes en un 28.9% desde el perímetro —la segunda mejor marca de la competición— y permite a sus rivales apenas 15.4 asistencias por choque, motivo por el cual Jasikevičius remarcó en especial la necesidad de frenar la toma de decisiones de Carlik Jones.
La diferencia en cómo consiguen frenar los ataques rivales es aún más llamativa. El Partizan lidera toda la Euroleague con 10 robos por partido para alimentar canastas en transición, mientras que el Fenerbahce encaja apenas 76.4 puntos en total por encuentro (y 72.5 en casa), registrando la cifra más baja de la liga con 4.4 robos por cita. Si el Partizan no logra provocar pérdidas vivas para correr la pista abierta, se verá forzado a jugar en estático contra un juego interior del Fenerbahce que además se queda con un tercio de todos los rebotes ofensivos disponibles. ¿Cómo ves a Carlik Jones y a Pajola ajustando su ritmo ante semejante disciplina en media cancha?