Racing visita Río Cuarto en su peor momento en años, y aun así las cuotas siguen tratándolos como claros favoritos. Despidieron a Juan Pablo Vojvoda tras dejar escapar una ventaja de dos goles frente a Boca en la Copa Argentina, el técnico interino Sebastián Romero debuta en el banquillo y tienen a siete futbolistas del primer equipo lesionados. A Estudiantes de Río Cuarto le cuesta muchísimo marcar, pero en casa rara vez se les van los partidos. Dos ataques poco afilados encontrándose en un duelo de pocas ocasiones: ese es el escenario que veo.
Basta con ver las bajas que tiene Racing: Marcos Rojo y Marco Di Césare en defensa, Matías Zaracho y Valentín Carboni en el medio, además de Barinaga, Córdoba y Forneris. Tuvieron que convocar a juveniles de la reserva para completar la lista. Lautaro Díaz está de vuelta, lo cual ayuda, pero perdieron toda la columna vertebral del equipo al mismo tiempo que al entrenador.
El momento de forma que arrastran tampoco acompaña. Racing solo ganó uno de cinco partidos con Vojvoda, perdió sus tres visitas ligueras en esa racha y recibió siete goles en ellas. En sus últimos 20 encuentros apenas han ganado cinco.
Por su parte, Estudiantes de Río Cuarto marcha último en la Zona B con apenas un triunfo en liga y promedia medio gol por partido. Lo llamativo es lo sólidos que se muestran en casa: un gol a favor y tres encajados en cinco encuentros como local, con dos empates 0-0 y ningún partido en su estadio superando los dos goles.
Así las cosas, apostar por el triunfo local parece demasiado, porque Estudiantes de Río Cuarto casi no anota. Sin embargo, un Racing tan mermado y con un técnico que apenas debuta tampoco parece el rival indicado para quebrar a un local que suele cerrar tanto los partidos. Un duelo igualado por largos tramos y con muy pocas llegadas claras: ahí es donde apunta este partido.