Melbourne City genera ocasiones de sobra, pero ahora mismo le falta pegada, y el Sydney FC sabe cómo reducir al mínimo los tiros a puerta. City no cuenta con ninguno de sus dos delanteros principales, y los atacantes disponibles están rematando alto y desviado. El ataque del Sydney también está limitado, y el pronóstico de tormenta debería hacer que las ocasiones claras escaseen aún más. Ambos equipos tienen motivos para pensar que podrían quedarse sin marcar.
City tiene la posesión y dispara mucho. Contra Victory remató 16 veces, pero solo 3 tiros fueron a puerta, 11 se marcharon desviados y 6 llegaron desde fuera del área. Caputo y Mazzeo están de baja y ninguno fue titular en ese partido, así que el equipo de ataque será el mismo. Nabbout es el único delantero que queda, y Leckie todavía está recuperando su mejor forma física.
Con Kisnorbo, el Sydney defiende desde arriba y habla abiertamente de dejar la portería a cero. Sus rivales han conseguido 2 y 3 tiros a puerta en los dos partidos de liga, y el portero y la defensa que limitaron esos números volverán a jugar. Devenish-Meares ha sido titular en ambos encuentros y solo ha tenido que afrontar 5 tiros a puerta en total.
En ataque, el Sydney depende de sus jugadores de banda el domingo: Quintal y Toure buscan hacer daño al contragolpe. Contra Western Sydney eso se tradujo en un solo tiro a puerta. Con Hollman de baja, el centro del campo queda en manos de Youlley, Sekine y Kamijo, el mismo grupo que jugó el último partido.
Lo esperable es que City, en su primer partido en casa y con ganas de lograr su primera victoria, lleve la iniciativa, mientras el Sydney se mantiene compacto y espera. El pronóstico de chubascos, posibles tormentas y viento fuerte apunta a una primera parte sin goles, y con estas condiciones puede bastar un solo tanto. Todo en este enfrentamiento apunta a que uno de los dos ataques se quedará sin marcar. Por eso nos inclinamos por que al menos un equipo no marque.