Perú terminó su gira por Norteamérica con dos goles a favor y nueve encajados en cuatro partidos, y la explicación fácil sería que «se viene abajo tras el descanso». Pero el panorama por mitades es más complejo. Seis de los nueve goles sí llegaron en la segunda parte, aunque el partido contra Canadá estaba prácticamente sentenciado al descanso y, ante Colombia, la primera mitad acabó igualada antes de que el encuentro cambiara.
Así fueron los cuatro partidos, según nuestros registros: Estados Unidos, 1-1 al descanso y 1-4 al final; México, Perú ganaba 1-0 al descanso y el partido terminó 1-1; Canadá, 0-2 al descanso y 0-2 al final; Colombia, 0-0 al descanso y 0-2 al final (todavía figura como provisional en la base de datos). Los dos únicos goles de Perú llegaron en la primera parte de sus dos primeros partidos; no ha marcado en ninguno de los dos últimos.
El partido contra Colombia es el más interesante. El informe de Vavel señala que se llegó sin goles al descanso, que Colombia se adelantó tras la reanudación y que Miguel Araujo vio la roja directa poco después de entrar. El segundo gol de Colombia llegó en el tiempo añadido. El primero se marcó con once contra once, lo que va en contra de la idea de que la expulsión lo explica todo, aunque está claro que condicionó el resto del partido.
Yo me quedaría con el partido contra México. Es el único en el que Perú llegó al descanso por delante, y también encajó pronto en la segunda parte. Estos cuatro resultados no permiten determinar si se debió al estado físico, a los cambios o a que el equipo no sabe proteger una ventaja; desde fuera, no afirmaría saberlo.