El Juego 3 de esta serie divisional de la Liga Americana se decidirá en las entradas intermedias. Ambos equipos abrirán con un relevista, así que la verdadera incógnita es quién cubrirá de la tercera a la sexta entrada. Chicago tiene poco tiempo para recuperarse, ya que el Juego 4 se jugará justo después, y está reservando brazos. Cleveland está al borde de la eliminación y no se guardará nada.
Will Venable lo dijo claramente antes del partido: como después de este no habrá día de descanso, «quizá veamos a algunos lanzadores que todavía no han aparecido en esta serie o incluso en los playoffs». Sean Burke ha sido el único relevista largo de verdad de Chicago en octubre y lanzó 83 pitcheos en el Juego 2. Davis Martin y Noah Schultz todavía no han lanzado en la postemporada. Hasta el gerente general Chris Getz admitió que la rotación no es el punto fuerte del equipo.
El bullpen de Cleveland llega tan descansado como se puede estar. Gaddis, Armstrong y Cade Smith lanzaron 17, 16 y 5 pitcheos en el Juego 2, respectivamente, y después tuvieron el día libre. Gavin Williams, que ponchó a 11 en el Juego 2, ya dijo que estaría dispuesto a salir desde el bullpen si hace falta.
La serie ha sido más pareja de lo que sugiere el 2-0. El Juego 1 terminó 3-0 y el Juego 2, 4-3; además, Cleveland tomó la delantera temprano en el Juego 2. Parker Messick y Williams limitaron a Chicago a dos carreras cada uno. El bullpen de Chicago ha estado excelente, pero las entradas que decidirán este partido quedarán en manos de un grupo de lanzadores distinto al que ganó los dos primeros juegos.