Bragantino tendrá la posesión, pero le está costando traducir esa presión en goles, y Mirassol casi no genera peligro fuera de casa. Además, con dos bajas en el mediocampo de Bragantino, veo un partido trabado y de paciencia más que uno abierto. Este duelo suele ser históricamente de pocos goles, y no veo razones para que eso cambie aquí.
Los últimos diez partidos de Bragantino lo dicen todo: 0.9 goles por encuentro y ni una sola vez tres o más. Su presentación más reciente fue la prueba más clara: 23 remates frente a 8 en el campo de Atlético-MG y aun así terminaron perdiendo 0-1. Sosa está sancionado y Rodriguinho es baja, por lo que el mediocampo encargado de alimentar el ataque también llega más mermado.
La buena racha de Mirassol maquilla lo que realmente es su rendimiento como visitante. La mayor parte la consiguieron en casa, incluido el 2-0 ante Botafogo. Fuera llevan 12 goles en 13 jornadas de liga, y contra Flamengo y Santos no generaron prácticamente nada en ataque.
Por último, está el historial entre ambos. Seis de los últimos nueve enfrentamientos tuvieron dos goles o menos, y los más recientes terminaron 1-1, 0-1, 0-0 y 1-1. Son dos equipos de la zona media-baja de la tabla, con uno que no define y otro que apenas crea ocasiones a domicilio: todo apunta a un partido de marcador bajo.