El Wrexham lleva 15 goles en 13 partidos de Championship y el Middlesbrough suma 30, por lo que la diferencia en ataque es enorme. Sin embargo, la lista de bajas del Wrexham es donde este duelo se pone interesante: Windass, Cacace y Broadhead están fuera y Revan es duda, lo que afecta a los jugadores que habitualmente generarían peligro en jugada abierta. Así que mi duda es si un equipo al que ya le cuesta marcar podrá generar ocasiones con tantas bajas, o si el partido se convertirá en una batalla a balón parado y de segundas jugadas donde la pegada del Boro sea menos determinante.
Empecemos con el Wrexham. Según nuestros registros de la temporada, tienen un balance de 3V 5E 5D en 13 jornadas, con 15 goles a favor y 19 encajados. Esos cinco empates reflejan que muchos de sus partidos son muy cerrados, que es justo el guion que buscarán aquí. Lo que seguiría con atención es quién llevará el peso del balón arriba sin Windass ni Cacace, ya que los propios datos indican que no hay un sustituto claro para esa labor creativa.
El Middlesbrough presenta un 8V 4E 1D, con 30 tantos a favor y 17 encajados: promedian más de dos goles por encuentro, pero también reciben más de uno. En nuestra lista causan baja Jones y Pukstas es duda, un impacto menor comparado con el del Wrexham. Strelec figura como disponible. Los últimos enfrentamientos de liga terminaron 1-1 y 2-2, sumados a una victoria del Boro por 1-0 en la Copa de la Liga en agosto, de modo que el Wrexham no ha perdido contra este rival en liga.
El choque de estilos está servido: un visitante con mejores números pero una zaga que encaja, frente a un local cuyos empates demuestran que sabe competir, aunque sus variantes ofensivas acaban de reducirse. Por la tabla, no lo daría como un cruce tan desequilibrado.