El Sunderland y el Leeds deberían decidirse en la disputa en el centro del campo, antes incluso del primer pase hacia delante de cualquiera de los dos equipos. El Leeds puede presionar arriba, mientras que el Sunderland puede buscar el espacio a la espalda de los extremos adelantados. El Udinese y el Milan también se enfrentan con dos rutas: el balón directo y la segunda jugada, o un ataque que vaya de la banda hacia el centro. En ambos partidos, los jugadores disponibles para culminar las jugadas importan tanto como el dominio territorial.
El Sunderland ha recurrido a Xhaka y Le Fée para conectar con los jugadores abiertos y llegar al área, como se vio en las repetidas llegadas ante el Lech. El Leeds puede forzar salidas precipitadas, pero Stach, Okafor y Calvert-Lewin son duda tras disputar su último partido de liga. Sus posibles ausencias debilitarían precisamente los centros y la presencia en el área que rescataron el empate ante el Manchester United. Ballard y Danso son baja en el Sunderland; se espera que Brobbey vuelva, pero no está confirmado que pueda jugar el partido completo. Creemos que el Sunderland encontrará suficientes veces un primer pase útil para mantener activa su vía de ataque en casa. Por eso nos quedamos con el Sunderland.
El Milan puede apoyarse en el primer pase de Modrić, en Pulisic o Hutchinson por las bandas y en las llegadas al centro de Ramos o Cissé. Rabiot, Moreira y Gila son baja, así que el Milan no puede repetir sin más sus goles anteriores, pero esa alternativa cuenta con minutos recientes. El Udinese puede lanzar a Davis y recoger las segundas jugadas; aun así, en sus ataques más recientes llegó muy pocas veces al área, mientras que el Lecce encontró tanto remates tras saques de esquina como espacios a la espalda de su defensa. La derrota del Milan ante el Bournemouth incluyó una expulsión y penaltis, factores que distorsionan la impresión sobre su ataque habitual. Por eso nos quedamos con el AC Milan.