Una revancha rápida entre Orlando y Cleveland será una buena prueba para ver qué nos dijo realmente el primer marcador. Cleveland ganó aquel partido pese a cometer más pérdidas de balón y robar menos balones, porque también dominó el rebote y sacó ventaja desde la línea de tiros libres. Si Orlando vuelve a desorganizar el juego con su presión, la siguiente posesión aún tiene que acabar en un lanzamiento o en un rebote defensivo. Con las rotaciones de pretemporada todavía por definir, yo me fijaría en ese intercambio antes de sacar conclusiones del primer resultado.
Cleveland ganó 119-105 en el enfrentamiento anterior. Las estadísticas registraron 21 pérdidas de balón de Cleveland frente a 19 de Orlando, 49-45 en rebotes y 26-18 en tiros libres anotados. Esos números reflejan distintas maneras de conseguir posesiones y puntos extra; no indican quién jugará los mismos minutos en el próximo partido.