El Nápoles suele generar mucho peligro metiendo balones al área en casa, pero se enfrenta a un Bodø que tiene varios recursos para salir de la presión y atacar los espacios por banda. El mediocampo y las bandas del conjunto visitante ya han demostrado que pueden crear peligro ante rivales de nivel, mientras que a la defensa de circunstancias del Nápoles le ha costado reorganizarse tras encajar. Por su parte, el Oporto y el PSV también deberían repartirse tramos de dominio y disputas por las segundas jugadas. Los distintos recursos en ataque del Oporto se miden a una defensa del PSV que ha concedido llegadas más claras de lo que indican sus últimos marcadores.
Berg y Auklend tienen la capacidad de conectar con Sjøvold y Hauge cuando el Nápoles adelanta líneas a través de Lobotka, y Mvuka ya ha ofrecido una vía clara hacia el gol ante la duda del estado físico de Blomberg. El Nápoles ya puede contar de inicio con Højlund y De Bruyne tras jugar ambos como suplentes en Venezia, pero las salidas recientes del Bodø ofrecen a los visitantes una forma de responder al constante asedio local. Su bloque habitual en la medular y en las bandas ha sabido competir pese a las demás bajas confirmadas. Por todo esto, me quedo con que el Bodø/Glimt mantendrá el partido muy disputado.
El Oporto cuenta con Pepê y Veiga para conectar el centro del campo con Samu o André Silva, y ambos creadores tuvieron minutos ante el Betis. El PSV puede presionar e incomodar la banda izquierda del Oporto; sin embargo, Van Bommel es baja tras su gran papel en Leipzig, mientras que Til tuvo que retirarse temprano frente al Den Haag y Perišić no llegó a jugar. La zaga actual del PSV concedió ocasiones claras contra el Leipzig y el Heerenveen, incluso en segundas jugadas alrededor del área. Espero que las variadas alternativas del Oporto para definir y su presión tras pérdida generen las ocasiones más determinantes. Por eso, me quedo con la victoria del Oporto.