Los Padres de San Diego llegan a esta serie con un impulso enorme tras barrer la ronda de comodines. Con el veterano Robbie Ray en la lomita y una ofensiva que está funcionando a pleno, tienen una gran oportunidad para sorprender a los Milwaukee Brewers, que llevan casi una semana sin jugar. La semana de descanso ayuda a los mejores preclasificados a recuperar fuerzas, pero también puede quitarles ritmo; justo la oportunidad que necesita un equipo encendido en una serie corta.
La alineación de los Padres viene produciendo con regularidad: batea .280 en su tramo reciente y sumó más de diez carreras en sus dos últimas victorias. Llega a este duelo con el ritmo de partidos competitivos y de máxima presión. Milwaukee, en cambio, no juega un partido oficial desde finales de septiembre. Jacob Misiorowski es un lanzador muy prometedor para los Brewers, pero enfrentarse desde el primer momento a una alineación en plena forma es complicado después de varios días sin acción real.
Los Brewers cuentan con un bullpen descansado y la ventaja de jugar en casa, pero la ofensiva de los Padres ya demostró que puede producir ante lanzadores de nivel. San Diego no tendrá a Walker Buehler ni a Casey Mize, pero sus bates han compensado con creces cualquier problema de profundidad en el pitcheo. Entre un equipo que llega lanzando con intensidad de playoffs y otro que intenta recuperar el ritmo, es un buen momento para apostar por los visitantes.