Tenemos dos partidos muy distintos, pero ambos parten de la misma idea: el equipo local tiene el volumen de juego y los visitantes dejan espacios que se pueden aprovechar.
En Múnich, el Bayern Múnich se impone por dominio territorial y presión: ronda dos tercios de la posesión, promedia 22 remates por partido y suma 26 goles en sus últimos cinco encuentros en casa, con sendos 6-1 en los dos más recientes. El Dortmund es un bloque compacto con Kovac y encaja cerca de un gol por encuentro, pero llega sin tres de sus centrocampistas y sin Neuer bajo palos. Menor capacidad de recuperación en la medular implica menos protección ante la presión del Bayern, y la vía del Dortmund hacia el gol pasa por la contra o el balón parado.
El guion esperado es el de un Bayern dueño del balón y un Dortmund replegado en bloque medio. El primer tanto importa menos que el segundo, que suele caer cuando la presión desgasta al Dortmund. Por eso me decanto por una victoria del Bayern por un margen claro.
En el Etihad, City y Brighton son dos conjuntos de posesión que generan en torno a dos goles esperados por partido. El City ha marcado 22 y encajado 12 en sus últimos seis compromisos en casa, y sus duelos recientes han estado repletos de goles: un 2-2 entre semana, sumado a una racha de marcadores de 2-2, 1-1 y 2-1. Al Brighton le faltan efectivos arriba con las bajas de Mitoma y Ferguson, pero sigue fabricando ocasiones y el planteamiento del encuentro es abierto, con espacios a la espalda de la zaga adelantada del City.
Un gol tempranero tiene muchas más probabilidades de abrir el choque que de cerrarlo. Por eso me inclino por los goles en este partido.