Atlanta llega al Juego 2 sin un abridor de verdad por segunda noche consecutiva, mientras que los Dodgers le dan la pelota a un zurdo al que apenas le han podido hacer daño desde agosto. No es simplemente un duelo entre un nombre importante y uno menor. Los Braves tendrán que cubrir casi nueve entradas con sus relevistas de profundidad frente a una alineación más completa, y sus propios bates se han apagado. Espero que Los Ángeles se despegue en las entradas intermedias, en lugar de limitarse a sacar una victoria ajustada.
Después de una serie de comodín de tres juegos contra Philadelphia y de un juego de bullpen en el primero, los relevistas de Atlanta han lanzado 10.2 entradas en tres días. El bullpen de los Dodgers lanzó 3.0. Ray Kerr abrirá como relevista de inicio con dos días de descanso, tras lanzar 47 pitcheos, así que difícilmente podrá trabajar muchas entradas. Chris Sale se reserva para el Juego 3.
Blake Snell ha estado excelente desde que regresó: efectividad de 1.17 en agosto y de 1.08 en septiembre, lanzó más de cinco entradas en seis de sus últimas ocho aperturas y nunca permitió más de una carrera en ninguna de ellas. Se enfrenta a una alineación de los Braves que batea para .209 y suma 77 ponches en sus últimos diez juegos. Atlanta anotó tres carreras o menos en seis de esos diez.
Los Dodgers batean para .276 en ese mismo tramo y anotaron cinco carreras ante el bullpen de Atlanta en el Juego 1. En casa, ganaron por dos carreras o más en siete de sus últimos diez juegos. Los Braves sí ganaron cinco de los siete enfrentamientos de esta temporada, pero las victorias de agosto fueron en Atlanta con Sale en la lomita, incluido un juego completo sin permitir carreras. Ese no es el escenario que tendrán en Los Ángeles.