La vuelta de dos eliminatorias de la Liga de Naciones, con situaciones que condicionan la forma de jugar. Guatemala necesita ganar en casa a Bermudas, y eso cambia por completo el planteamiento respecto al partido de ida. En el otro encuentro, Bermudas figura como local, pero vuelve a jugar en el campo de Barbados, tres días después de perder allí por 4-1.
En Paramaribo, Guatemala se replegó y se conformó con el empate. Surinam remató 13 veces por solo 2 de Guatemala, y 8 de sus disparos fueron a puerta. El 0-0 se explica únicamente por las paradas del portero guatemalteco y la falta de acierto de Surinam. Esta vez, el empate no le sirve a Guatemala: la deja fuera de la lucha por los cuartos de final y la pone en riesgo de descender a la Liga B. El propio Luis Fernando Tena lo dijo: el empate no les ayuda y espera un partido abierto, con ocasiones en ambas áreas.
El seleccionador de Surinam, Henk Fraser, lo ve igual. Espera encontrar más espacios para atacar y quiere aprovechar la velocidad de sus delanteros. A Surinam le basta con empatar, pero una derrota aún podría dejarla fuera; por eso, el equipo que marque primero obligará al otro a ir a buscar el partido. Guatemala también recupera a Darwin Lom tras su suspensión, y Rubio Rubin ya está recuperado de su lesión.
El problema de Bermudas está en defensa, y no es algo puntual. Ha encajado al menos 2 goles en cada uno de sus últimos 10 partidos y no ha ganado ninguno. En el primer duelo incluso se puso por delante, antes de que Barbados remontara y se impusiera con comodidad. Barbados lidera el grupo con 7 puntos, pero todavía necesita ganar para asegurarse el primer puesto. Además, volverá a contar con el apoyo de una gran afición local en Wildey.