El primer duelo entre Brasil y Argentina estuvo marcado por varias vías para llevar el balón al área, no solo por una sucesión de ataques. Duda Sampaio ayudó a crear peligro desde atrás y a balón parado, mientras que las jugadoras de banda de Brasil aprovecharon esos envíos para llegar al área. Argentina también encontró una vía directa a la espalda de la defensa brasileña y volvió a poner a prueba a la portera después de marcar. Para la revancha, Brasil presenta cambios en el mediocampo y la defensa, así que esas vías de ataque pesan más que el resultado anterior.
Brasil puede mover el balón por medio de Duda hacia sus atacantes de banda o buscar una segunda jugada tras un córner. En el primer duelo, Luany definió un pase de Angelina, Geyse llegó a un balón suelto después de un córner de Duda y un pase largo de Duda inició otra jugada de gol. Argentina puede empezar presionando arriba, pero su respuesta más clara llegó cuando Dalila Ippólito habilitó a Maricel Pereyra a la espalda de la defensa; Florencia Bonsegundo también obligó a la portera a intervenir.
Angelina no estará tras aportar un gol y una asistencia en aquel partido, así que Brasil necesita otra mediocampista que conecte sus llegadas por banda con el último pase. Tarciane vuelve a la defensa, y Kerolin y Bia Zaneratto están disponibles como opciones de ataque. Argentina pierde a Agustina Vargas, que entró como suplente en el primer duelo, mientras que la conexión entre Ippólito, Pereyra y Bonsegundo sigue siendo el núcleo ofensivo a tener en cuenta.
Brasil debería dominar durante más tiempo y puede volver a generar peligro con centros desde las bandas o a balón parado. Argentina ha demostrado que puede presionar en campo brasileño y convertir una conexión precisa en una carrera a la espalda de la defensa, incluso cuando Brasil controla más el juego. Por eso, nos quedamos con que ambos equipos marcarán en este partido.