Este partido se decidirá por cuál de las dos defensas acusa más sus bajas. El Atalanta llega con un solo central del primer equipo disponible, mientras que el Ajax genera más tiros, centros y segundas jugadas que cualquier rival al que se ha enfrentado. La vía del Atalanta pasa por la frágil salida de balón del Ajax. Lo más probable es que marquen ambos, pero la estructura del partido favorece al equipo local.
El Ajax de Michel encierra a sus rivales. En sus últimos diez partidos promedió 21 tiros y un 62 % de posesión, recuperando el balón arriba y ganando segundas jugadas tras unos seis córners por encuentro. Su punto débil es la salida de balón: el Hajduk marcó dos veces tras interceptar pases en la construcción desde atrás, y el Groningen anotó después de una pérdida. El Atalanta de Sarri juega con la línea defensiva adelantada, y ya concedió muchas ocasiones incluso con la defensa al completo.
La clave está en la pareja de centrales del Atalanta. Hien, Kossounou, Scalvini y Kolasinac son baja, así que Kristensen jugará junto a Zappacosta, carrilero al que Sarri considera falto de físico para ese puesto, o al joven Obric, de 20 años, que cometió un penalti y quedó superado en un gol contra el Milan. Los centros del Ajax hacia Arokodare o Leonardo y las segundas jugadas tras los córners irán directos a por esa pareja.
El Atalanta aún cuenta con atacantes técnicos como Elmas, disponible para jugar en Europa, De Ketelaere y Scamacca, e intentará presionar la salida de balón del Ajax. Pero ir arriba con una línea defensiva improvisada detrás supone un riesgo real para Sarri, y el banquillo se ha completado con cuatro jugadores sub-23.
Esperamos que el Ajax domine el territorio durante la primera hora. El partido puede cambiar según si su presión quiebra a esa pareja improvisada antes de que el Atalanta los sorprenda tras una pérdida. Los goles que encajó el Ajax tras pérdidas llegaron fuera de casa; como local, concedió poco. Por eso nos quedamos con la victoria del Ajax.