El Inter ha encontrado una vía recurrente para pisar el área rival, mientras que la posesión del Milan no siempre ha dejado a sus delanteros lo bastante cerca del gol. Ambos equipos pueden salir rápido tras una pérdida en el medio campo. Los espacios a la espalda de los jugadores que se incorporan al ataque deberían pesar tanto como la cuota de posesión. La clave de este derbi parece estar en quién logre sostener la segunda jugada tras la primera ocasión.
Barella y Calhanoglu pueden activar al Inter ganando la segunda jugada para conectar con Dimarco o Diouf, y de ahí buscar a Thuram y Esposito. El Inter cargó el área frente a la Fiorentina y el Venezia, ofreciendo varios posibles rematadores para el último pase. La respuesta del Milan pasa por Modric lanzando a Pulisic o Moreira hacia esos espacios abiertos, pero su último partido en casa demostró cómo su ataque puede perder presencia arriba tras el descanso.
Tomori se retiró en el último choque del Milan tras disputar solo una parte y es baja reciente; Gabbia y Saelemaekers ya venían causando baja. Rabiot, Gila y Moreira están pendientes de valoración y no llegan como titulares confirmados para los 90 minutos. En el Inter, Lautaro y Luis Henrique no tuvieron minutos en el último encuentro, y el resto de las ausencias notificadas ya se arrastran de antes. Por tanto, el circuito ofensivo actual del Inter ya ha demostrado funcionar sin ellos.
El Inter puede seguir llegando al área por cualquiera de las dos bandas y encontrar una segunda opción de remate si el primer envío queda bloqueado. El Milan todavía tiene una salida rápida, pero sus bajas en defensa y su menor presencia reciente en el área hacen que las llegadas continuas del Inter tengan más peso. Por eso, me decanto por la victoria del Inter.