El Suwon FC puede controlar el territorio sin convertir siempre ese dominio en una ventaja más amplia. Tanto el Ulsan como el Gangwon han demostrado que pueden generar ocasiones después del primer gol. El Pohang y el Jeju podrían decidirse por los centros, los rechaces y la forma en que cada equipo gestione el empate. Son partidos distintos, cada uno con su propio camino hacia el resultado final.
Los centros y las jugadas a balón parado del Suwon pueden poner a prueba el área del Ansan, aunque últimamente su volumen de remates suele traducirse en una ventaja estrecha. Frizzo jugó todo el último partido tras su regreso; Yeon Jei-min, del Ansan, se perdió ese encuentro y sigue siendo duda. Lima y los jugadores que llegan desde atrás del Ansan han respondido incluso después de encajar, mientras que el Suwon no ha sabido aprovechar de forma constante las segundas oportunidades. Por eso, nos quedamos con el Ansan.
Lee Dong-gyeong, del Ulsan, encuentra una y otra vez a Yago y a los jugadores que llegan al segundo palo. Por su parte, la conexión entre Kang y Choi puede aprovechar la salida imprecisa del Ulsan y el espacio a la espalda de su defensa. Hwang está fuera y el estado de Mo es incierto, pero Kang y Choi jugaron y combinaron en el último partido del Gangwon. Las faltas y los centros posteriores del Ulsan pueden responder a un gol del Gangwon, y la creación de ocasiones del Gangwon le da opciones de reaccionar si el Ulsan se adelanta. Por eso, nos quedamos con el over en el Ulsan vs. Gangwon.
El Pohang puede generar peligro con los saques de banda largos de Wanderson, los córneres de Nishiya y el siguiente balón suelto, mientras que las llegadas por banda del Jeju pueden atacar sus despejes. Kim Seong-jae se hace cargo del equipo tras la salida de Park Tae-ha, todavía sin un once confirmado. El Jeju ha perdido a Jang, una pieza clave en la cobertura central, e Italo se ha perdido los últimos partidos. La generación de juego del Jeju en ataque posicional ha sido irregular, mientras que el balón parado del Pohang y su bloque compacto pueden mantenerlo en el partido incluso después del primer intercambio de goles. Por eso, nos quedamos con el Pohang.