Kobe vs. Machida enfrenta una presión alta con un equipo al que no le interesa salir jugando, y el pronóstico de lluvia favorece al conjunto más directo. Kobe se ha mostrado fuerte en casa, pero fuera y en semanas cargadas su presión ha concedido ocasiones y generado poco. Machida permite muy pocas ocasiones claras y marca de muchas maneras. Parece un partido cerrado y físico, con Machida controlando sin balón.
Con Kuroda, Machida gana reduciendo las ocasiones del rival. En sus últimos cuatro partidos con estadísticas, permitió alrededor de 1,8 tiros a puerta por encuentro, y sus goles llegan desde muchos frentes: Lavi, Ogawa, Mae, Mochizuki y Nishimura, que marcó tres entrando desde el banquillo. Juegan en largo, ganan las segundas jugadas y atacan el espacio a la espalda de una defensa adelantada.
Con Skibbe, Kobe ha ganado cuatro de sus últimos diez partidos en casa, con Osako como goleador y los saques de banda largos de Diego como su vía más fiable. Sin embargo, fuera ante Kawasaki y contra Kashiwa y Jeonbuk, su presión concedió mucho más de lo que generó. Según se informa, Erik, que puso el centro para el gol de Osako ante Kawasaki, no podrá jugar contra su exequipo; además, Iino se retiró con una posible conmoción cerebral, así que tienen menos recursos por las bandas.
Kobe conserva la presión, los saques de banda largos y a Muto, pero Machida también basa su juego en el balón parado y los saques largos, y está preparado para defender justo ese tipo de ataques. Yengi, de Machida, arrastra un golpe, pero Nishimura, Ogawa y Duke pueden cubrir su puesto.
Esperamos una primera parte cerrada, en la que el balón parado y las segundas jugadas pesen más que las combinaciones sobre un campo mojado. Tras el descanso, el banquillo de Machida suele marcar diferencias, frente a un Kobe que disputa su tercer partido en ocho días. Por eso nos quedamos con Machida.