En ambos partidos se enfrentan equipos capaces de instalarse durante mucho tiempo en campo rival y rivales que pueden llevar el balón hasta una segunda fase de ataque. La primera presión y la respuesta después de encajar un gol marcarán la diferencia final. Los cambios en los roles de definición y recuperación por el centro hacen que esas respuestas cobren más peso.
El Inter puede adelantar a sus carrileros y seguir recogiendo despejes, como mostró con su gran volumen de tiros ante la Fiorentina. El Venezia de Nicola también ha encontrado una salida con Adams o Yeboah y el apoyo posterior de Pérez, Dagasso y Mazzocchi, incluso después de ponerse por detrás en Génova. Las bajas ya conocidas del Inter también estuvieron presentes ante la Fiorentina; el cambio más reciente del que se ha informado es que Bonny y Esposito jugarían por delante de Thuram, que lanzó siete veces en ese último partido. Los ausentes señalados del Venezia también se perdieron el encuentro ante el Génova, así que su generación reciente de juego sirve como referencia. Por eso, creemos que el Venezia se mantendrá cerca del Inter.
La presión del City puede convertir el primer pase del Brighton en una ocasión rápida para Foden o Doku. El Brighton también tiene una salida con Groß y el desmarque por la banda opuesta, además de una remontada en copa documentada, construida con envíos posteriores desde las bandas y el centro. El City ha confirmado que Haaland, Anderson, Dias, Gvardiol y Donnarumma, titulares ante el Villa, descansarán, y que Rulli será titular. Minteh y Wieffer, del Brighton, están en condiciones de volver tras perderse el partido ante el Liverpool, aunque no está claro cuántos minutos podrán jugar. Los cambios en la recuperación y el remate del City se miden con un Brighton que tiene más de una vía para encontrar a sus receptores. Por eso, creemos que el Brighton se mantendrá cerca.