Dos partidos de J2 y una idea para cada uno. En Hachinohe, Yokohama FC tendrá la mayor parte de la posesión ante un Vanraure que defiende muy atrás y casi nunca marca. Además, a Yokohama le cuesta definir cuando juega fuera contra equipos compactos. En Hakodate, Sapporo mantiene la posesión, pero encaja goles todas las semanas, e Iwaki parece otro equipo desde el cambio de entrenador.
Vanraure solo ha marcado cinco goles en ocho jornadas de liga y se quedó sin marcar en siete de sus últimos diez partidos. Así que casi toda la responsabilidad ofensiva recae en Yokohama, que ofrece dos caras muy distintas. En casa ha marcado 12 goles en cuatro partidos de liga. Fuera, apenas cuatro en otros cuatro, con derrotas por 0-2 ante Yamagata pese a rematar 19 veces y por 0-2 ante Iwaki pese a intentarlo en 20 ocasiones. Tres de sus cuatro partidos de liga fuera de casa tuvieron pocos goles. El último duelo liguero en Hachinohe terminó 1-1.
Sapporo ha encajado goles en sus ocho partidos de liga, incluidos dos tropiezos en casa por 1-4, y no gana en la competición desde la primera jornada. Sus cifras de posesión son buenas, pero su defensa no aguanta.
Iwaki cambió de entrenador a principios de septiembre, después de cuatro derrotas seguidas. Con Kazuaki Tasaka al mando, venció 2-0 a Yokohama FC y ganó 3-1 en casa de Tosu, así que su mal registro como visitante corresponde sobre todo a la etapa anterior. Es un equipo directo que busca los espacios que deja una defensa como la de Sapporo.
El contexto también favorece a Iwaki. Sapporo jugó entre semana la Copa de la Liga y perdió 1-2 ante Okayama; ahora viajará en avión a Hakodate para disputar allí un partido como local por primera vez en diez años. Kenta Kawai dice que nunca ha estado en la ciudad. Iwaki llega con casi ocho días de descanso y ha dominado los enfrentamientos recientes, incluido un 5-1 en Sapporo.