Estados Unidos viene marcando con mucha facilidad, pero los marcadores no reflejan del todo el desarrollo real de los partidos. Canadá ha encontrado una fórmula repetible para meter atacantes a rematar centros al segundo palo, mientras que el conjunto estadounidense ha pasado por tramos en los que concedió llegadas a zonas de peligro. Además, Pochettino ha rotado muchísimo a lo largo de esta concentración y ya avisó que está dosificando los minutos de sus jugadores. Esa combinación de factores marca mi lectura de este choque.
Frente a Perú, Liam Millar asistió desde la derecha y Jacob Shaffelburg definió por partida doble entrando a segundo poste. Canadá ya había generado peligro por la banda de Shaffelburg ante Chile, lo que demuestra que esto va más allá de un simple acierto puntual. Ambos extremos salieron a los 63 minutos contra Perú, cuando Jesse Marsch empezó a mover el banquillo.
Hay que reconocerle a Estados Unidos su contundencia para aprovechar las ocasiones ante México. Sin embargo, el Tri complicó las cosas con su presión alta inicial y dos goles de los norteamericanos nacieron de errores en campo rival. En el partido anterior, Chile generó 17 disparos, ocho de ellos a puerta. La presión canadiense y su dinamismo por fuera le dan a este encuentro un contexto muy distinto al que sugiere la racha de victorias de Estados Unidos por sí sola.