La paliza en la copa de hace unos días es el dato más llamativo de este partido, pero se jugó en Colonia y en condiciones muy distintas. En el Alte Forsterei, en la liga, el Unión Berlín se junta atrás en bloque bajo. El Colonia, sin un delantero de referencia, tiene el balón pero poca presencia en el área contra rivales que defienden replegados. Lo más probable es un partido cerrado, con pocas ocasiones, que se decida por un balón parado o por una sola pérdida.
En casa, el Unión cede el balón y protege el centro. En octubre, con la misma pareja de centrales, Van den Bosch y Querfeld, dejó al Elversberg casi sin nada y limitó al Dortmund a ocasiones modestas. Su ataque es escaso y vive de segundas jugadas, centros y balón parado, con el posible regreso de Juranovic y su pie para el centro.
El Colonia de Wagner juega con un rombo, con El Mala, Maina y Bulter como los que llegan desde atrás, y marca cuando recupera la pelota arriba ante un rival que saca el balón jugado. Contra equipos compactos que cuidan la pelota, ha estado romo: un empate sin goles con el Schalke y una derrota corta en Fráncfort.
El duelo que decide los goles es la salida de balón del Unión frente a Kraus y la presión del Colonia. En la copa, los goles llegaron tras una recuperación y un error defensivo en una segunda parte abierta, con el portero de copa del Unión bajo los palos. Lustrinelli ha hecho de la compacidad su prioridad, y se espera que vuelva el portero titular. Ninguno de los dos equipos tiene una baja reciente que abra el partido.
Esperamos una primera parte cautelosa. Las primeras partes de liga de ambos en octubre fueron mayormente sin goles, y ningún entrenador puede permitirse perder. Cinco de los seis partidos de liga de estos dos equipos en octubre tuvieron dos goles o menos.
Por eso creemos que habrá pocos goles en el Alte Forsterei.