La salida desde atrás del Shakhtar se topa con la presión y el despliegue por bandas del Sporting. El Sporting puede pisar el área rival desde temprano, mientras que los hombres de banda del Shakhtar pueden atacar los espacios que queden a su espalda. En el duelo entre Blackburn y Stoke, todo pasa por la batalla en la medular y cómo se pelee la segunda jugada. En ambos encuentros, la primera salida limpia pesará más que los resultados recientes por sí solos.
Fresneda puede habilitar a Lima o a Suárez en el Sporting, pero el Shakhtar tiene respuesta con Alisson y Vinícius Tobias aprovechando ese espacio en el sector opuesto que el Sporting viene concediendo. Pedrinho es baja tras retirarse lesionado, así que el primer control de Isaque será clave; la velocidad por fuera y las intervenciones bajo palos de Riznyk ya se vieron en su andadura europea. En el Sporting, Debast y Nuno Santos siguen sin estar disponibles, y sus relevos en defensa ya disputaron el último compromiso registrado. El Shakhtar puede asentarse y controlar el juego tras los primeros compases para encontrar remates al área desde los costados. Por eso, me quedo con que el Shakhtar logra puntuar o se impone al Sporting.
Los centros de Cantwell y los desmarques de Guðjohnsen en el Blackburn rinden al máximo si Morsy consigue proteger el primer pase y recuperar la segunda jugada. Morsy regresa tras cumplir sanción, mientras que el Stoke pierde la distribución de Galbraith y las conducciones de Cissé en sus últimas salidas; son novedades respecto a los encuentros más recientes. McGlynn todavía puede abastecer al Stoke a balón parado, pero esa falta de fluidez en la medular durante los 90 minutos les complicará el progreso. El Blackburn debería ser capaz de imponer un tramo de dominio como local, recuperar en inmediaciones del área y traducir una buena recepción en ventaja. Por eso, me decanto por la victoria del Blackburn frente al Stoke.