El Ulsan ha encajado 45 goles en 32 partidos de liga y el Pohang apenas ha marcado 28, así que este derbi enfrenta a una defensa que concede ocasiones con un ataque poco productivo. El detalle en el que nos fijaríamos es que el Pohang no ha marcado en sus últimos tres partidos, mientras que los dos últimos resultados del Ulsan llegaron en encuentros muy abiertos. La pregunta es si el Pohang podrá generar lo suficiente ante una defensa que concede ocasiones o si sus últimos números de disparos apuntan a que el problema está en la cantidad, no en la definición.
Empezamos por el Ulsan. Según nuestros registros, perdió 4-3 ante el Gwangju; de hecho, tuvo una ligera ventaja en goles esperados (2,35 a 2,30) y mandó 7 de sus 11 remates a puerta. Después venció 2-1 en casa al Bucheon tras ir perdiendo al descanso. Marca 1,56 goles por partido, pero también encaja muchos (1,41), así que sus encuentros suelen ser abiertos.
El Pohang presenta el caso contrario. Perdió 3-0 ante el Incheon, luego cayó 2-0 en casa frente al Johor en la Liga de Campeones de Asia después de una expulsión justo antes del descanso, y después empató 0-0 en casa con el Anyang. Ese último partido fue extraño: el Anyang remató 20 veces, por 8 del Pohang, pero solo 3 fueron a puerta, así que el Pohang sobrevivió más de lo que defendió. Su ataque promedia 0,88 goles por partido.
Los dos enfrentamientos de esta temporada cayeron del lado del Ulsan (1-0 en casa en mayo y 2-0 en Pohang en agosto), aunque esos antecedentes sirven de poco en un derbi que también dejó un 5-4 en 2024. Nos fijaríamos en quién marca primero: un Ulsan que deja espacios le viene bien a un Pohang que busca salir al contraataque, pero si el Pohang tiene que ir a remontar, no vemos de dónde pueden salir sus goles.