El debut del nuevo técnico en el Sporting trae consigo nuevas consignas de presión y más exigencias en el juego ofensivo. El Moreirense no planea pasarse los 90 minutos encerrado en su área, sino disputar el primer pase con un bloque medio-alto. La clave estará en la rapidez con la que ambos equipos logren enlazar la siguiente acción tras esa disputa inicial.
Fonseca ha señalado que necesita ajustar el funcionamiento defensivo del Sporting y trabajar el posicionamiento en los ataques organizados. En su reciente triunfo europeo el equipo concedió ocasiones claras al rival, y el entrenador apenas ha tenido tiempo de preparación. Por su parte, el Moreirense mantiene a John, Vonic y Landerson, cuyos disparos, centros y llegadas desde atrás han generado sus últimos goles.
La baja de Andrade deja al Moreirense sin un generador habitual de su último partido. No obstante, Martínez, el recambio previsto para el lateral izquierdo, ya disputó bastantes minutos, mientras que Batista y Kevyn dan continuidad en el eje de la zaga. En el Sporting, Zalazar está disponible tras sumar minutos desde el banquillo en Europa, mientras que Nuno Santos y Debast siguen recuperándose.
Espero que el Sporting busque recuperaciones rápidas y ejerza presión territorial, pero con un Moreirense aprovechando la química de sus hombres de ataque para que el duelo no se limite a despejar balones. Con un cambio táctico tan reciente, el dominio territorial del Sporting no garantiza por sí solo una gran ventaja en el marcador. Por eso me decanto por el Moreirense para mantener un partido competitivo, con margen incluso si pierde por la mínima.