El juego directo de Osasuna y su disputa de las segundas jugadas se enfrentan a la presión en bloque y las llegadas al espacio del Athletic. Por su parte, el Excelsior cuenta con una salida directa propia para medirse a las combinaciones de fuera hacia dentro del Go Ahead. En ambos partidos, la clave estará en encontrar al receptor antes de que la línea defensiva logre replegarse y reorganizarse.
El Athletic ya ha mostrado la sociedad entre Nico e Iñaki, además de las conducciones de Navarro tras la pronta salida de Sannadi. Sannadi y Guruzeta son bajas confirmadas, mientras que Sancet y Galarreta sí entraron en la convocatoria; además, Vivian y Laporte se mantienen como la pareja de centrales titular. En Osasuna continúan las bajas, entre ellas la de Oroz, lo que deja a Moi y al resto del mediocampo la tarea de abastecer a Budimir. Preveo una primera fase disputada en los balones largos y que, con el paso de los minutos, ganarán peso las alternativas del Athletic para recibir y controlar el ritmo. Esas conexiones más fluidas, sumadas a los recientes problemas de Osasuna para salir con claridad desde atrás, me hacen decantarme por el Athletic Club.
En el Go Ahead, Sivertsen y Suray han venido surtiendo balones a un Tengstedt que cae a los costados de Edvardsen, una vía que pondrá a prueba la cobertura de área que suele exhibir el Excelsior cuando compite con equipo completo. La sanción de Groen obliga a cambiar la referencia en punta del Excelsior, donde Garden se perfila como alternativa; en el Go Ahead siguen ausentes Marsman y Saathof, aunque sin alterar la base del once reciente. Los dos equipos han tenido tiempo para descansar y preparar el choque. El Go Ahead debería buscar esos envíos desde el inicio y sostener el dinamismo por dentro cuando entren los cambios. Esa mayor insistencia para generar llegadas es la razón por la que voy con el Go Ahead Eagles.