Dos noches de Liga de Campeones en las que las plantillas pesan más que la clasificación. En un partido, un equipo tiene una columna vertebral claramente más débil que la de su rival; en el otro, las dos defensas conceden ocasiones y ambos ataques llegan con bajas, una combinación que suele dejar goles.
Shakhtar vs. Sporting: al Shakhtar le faltan el portero, su delantero centro titular, el mediapunta y un central. En la Liga de Campeones, ante rivales fuertes, sus cifras de ocasiones rondan el gol esperado a favor y superan ligeramente el gol en contra. El Sporting tiene de su lado la posesión y los remates en el área: en el único partido reciente con datos claros, a domicilio ante el Casa Pia, generó ocasiones de mucha más calidad de las que concedió y ganó con comodidad.
El Sporting también tiene la defensa remendada, y la derrota en casa ante el Viseu demuestra que puede tropezar. Aun así, el Sporting es quien tiene que llevar la iniciativa, controlar el terreno y la zona delante del área; las bajas del Shakhtar hacen que ese escenario sea realista. Por eso nos quedamos con que el Sporting no pierde, y si hay empate nos devuelven el stake.
Manchester United vs. Roma: ambas defensas encajan alrededor de 1,5 goles esperados por partido en sus últimos diez encuentros, y en los últimos cinco de cada equipo el total de ocasiones estuvo cerca de dos o por encima. Al United le faltan los dos laterales, así que la Roma tendrá espacio para atacar por las bandas. La Roma juega con un portero suplente, por lo que los centros y los balones parados del United pueden crear mucho peligro incluso con el ataque mermado.
Existe la posibilidad de un partido cerrado que acabe 1-0, ya que el United viene marcando alrededor de un gol por encuentro, pero la Roma puede llegar por sí sola a los dos goles ante esta defensa. Nos inclinamos por los goles y esperamos un partido abierto después del primero.