Todo apunta a un debut parejo y disputado, sin un camino claro hacia una paliza. Ambos equipos llegan únicamente con partidos de pretemporada en el lomo, y esos juegos tienen poco peso porque las rotaciones y los minutos fueron puramente experimentales. La verdadera referencia está en cómo se enfrentaron ambos en la primavera.
En aquella serie de playoffs, los Spurs se llevaron los últimos juegos, incluida una victoria como visitantes en Oklahoma City. Su estructura es sencilla: Wembanyama protege el aro y sostiene la defensa en media cancha, a lo que se suma la ventaja de jugar en San Antonio. Oklahoma City gana a través de las penetraciones y los tiros libres de Gilgeous-Alexander, además de la profundidad de su banca y de haber tenido un poco más de descanso.
La lista de bajas en ambos lados es corta. A San Antonio le faltan Harris y Quaintance, mientras que Oklahoma City no cuenta con Topic, Oweh ni Sorber, en su mayoría bases/escoltas y un pivote suplente. Ninguna de estas ausencias deja fuera a una figura estelar, por lo que el duelo entre la envergadura de Wembanyama y los ataques al aro de Oklahoma City se mantiene intacto.
Espero un partido competitivo que puede inclinarse en el segundo y tercer cuarto si los Spurs dominan la pintura, con los tiros libres y la profundidad de Oklahoma City respondiendo en el tramo final. Por eso, me quedo con los Spurs en casa.