Estos dos enfrentamientos dependen de cómo sigan generando juego los equipos tras la primera acción. La circulación de Orlando se mide a una defensa de Phoenix a la que le cuesta cerrar las posesiones cerca del aro. La variedad de generadores de Golden State se enfrenta al productivo juego interior de Miami y a una rotación que viene de una exigente prórroga.
En Phoenix, el esperado regreso de Black le da a Orlando otro jugador para subir el balón, lo que permite a Wagner recibir ante una defensa en movimiento y a Bane atacar la siguiente ayuda. Black y Wagner ya han compartido con eficacia la labor de pase, con Carter ofreciendo una referencia por dentro. Esa conexión obliga a Maluach y a Ighodaro a elegir entre frenar al penetrador o cubrir al receptor.
Banchero y Suggs siguen siendo baja, así que contar con más manejo de balón importa más allá de sumar otro anotador. Phoenix aún mantiene un ataque funcional con Booker y Green, apoyados por Bridges e Ighodaro para mover el balón. La reportada ausencia de Williams deja a los Suns dependiendo de que sus pívots suplentes resuelvan constantes decisiones defensivas.
Espero que los primeros compases se caractericen por el acierto exterior de Phoenix y los intentos de Orlando por meter balones en la pintura. Con las rotaciones y en la segunda mitad, Orlando tiene margen para seguir castigando la misma ayuda interior mientras reparte la creación de juego. Por eso me decanto por la victoria de Orlando Magic.
En Golden State, el movimiento de Curry activa la presión inicial, pero la generación de sus acompañantes es la razón principal de mi preferencia. Lendeborg, Williams y Melton respondieron en el triunfo frente a los Clippers sin Curry ni Green; contra Phoenix, Podziemski, Niang y Bassey aportaron una mezcla anotadora distinta. Miami tendrá que defender tanto el siguiente bloqueo y pase como la primera acción de Curry.
Miami cuenta con una importante presencia interior a través de Giannis y Adebayo, con Mitchell surtiendo pases interiores y Thompson castigando desde fuera tras la siguiente descarga. Su última victoria dejó treinta y cinco asistencias pese a un flojo acierto exterior global. Aun así, la anotación se concentró en Bam, Giannis y Thompson, mientras que los principales jugadores interiores y Mitchell asumieron una gran carga de minutos.
El regreso de Horford y Williams le da a Golden State otra opción de bloqueo y presencia interior, además de otro manejador agresivo hacia el aro. Butler, Moody, Porzingis y Santos siguen fuera, pero los Warriors ya han demostrado una generación valiosa con los jugadores que cubren esos roles. Mi análisis contempla que Giannis estará disponible y aportará para Miami.
El juego interior de Miami debería marcar el tono en los primeros minutos. Entre los tramos de la segunda unidad y tras el descanso, espero que Golden State siga encontrando otro manejador o receptor para obligar al núcleo de Miami a defender acciones repetidas. Esa mayor variedad ofensiva es el motivo por el que me decanto por la victoria de Golden State Warriors.