El Juego 1 fue más parejo de lo que indica el resultado de la serie, y este partido dependerá de quién salga mejor parado en el duelo de lanzadores. Michael King ya sabe lo que es rendir en octubre; Logan Henderson, en cambio, debutará en playoffs. San Diego dejó a 12 corredores en base en el primer partido y bateó de 1 en 9 con corredores en posición de anotar. Yo interpreto esa derrota como un asunto de oportunismo, no como que los hayan superado.
En el papel, Milwaukee es mejor equipo: ganó 102 partidos, terminó primero en la División Central de la Liga Nacional y se impuso en nueve de sus últimos diez juegos. Henderson también ha estado excelente: tiene una efectividad de 2.47 y este año no ha permitido más de tres carreras en ninguna apertura. Todo eso cuenta, por eso me parece una apuesta ajustada y no una selección contundente.
Lo que inclina la balanza para mí es lo que ofrece el otro lado. King lanzó siete entradas sin carreras contra los Cubs con 97 lanzamientos y ahora vuelve con el descanso habitual. La alineación de los Padres llegó a la serie bateando bien: .276 y 11 jonrones en sus últimos diez juegos. En ese mismo tramo, los Brewers batearon .243 y se poncharon 101 veces. Los dos bullpens han tenido cargas de trabajo recientes parecidas, así que ninguno llega con una clara ventaja de frescura para el final.
La cuota de Milwaukee como local ya refleja su récord, la ventaja de jugar en casa y el resultado del Juego 1, y apenas se ha movido. No estoy siguiendo ningún movimiento de línea. Simplemente creo que el precio no reconoce del todo lo buenos que son los Padres, sobre todo por el duelo de abridores y por cómo se les escapó el Juego 1.