La Copa de la ASEAN termina con un marcado contraste entre el partido por el tercer puesto, sin presión, y una final de máxima tensión. En el duelo por el bronce, ambos equipos cambiarán su planteamiento y uno de ellos dará un giro táctico radical para lanzarse al ataque. La final, en cambio, estará marcada por una enorme ventaja de jugar en casa y una baja defensiva clave que puede inclinar la balanza.
Vietnam alineará una formación inusual y muy ofensiva para despedirse con buen sabor de boca. Hoang Duc jugará pese a estar lesionado y será el eje del mediocampo; con un planteamiento tan agresivo, Vietnam buscará abrir el partido por completo. Malasia llega de golear 6-0 a Singapur y su técnico interino, Tan Cheng Hoe, le ha pedido expresamente que sea contundente de cara al gol. Sin presión y con ambos equipos volcados al ataque, todo apunta a un partido abierto, de ida y vuelta.
Indonesia regresa a su fortaleza, el estadio Gelora Bung Karno, para recibir a Tailandia en la final. Aunque ambos equipos pierden a sus referentes defensivos, la baja de Jonathan Khemdee por una rotura del ligamento cruzado deja a Tailandia especialmente vulnerable. Indonesia llega con el ataque a pleno rendimiento tras marcarle 9 goles a Bangladés, y el ambiente intimidante de Yakarta le da la ventaja decisiva para superar su complicado historial de enfrentamientos contra los tailandeses.