Kosovo afronta un reto importante sin su hombre de referencia, Vedat Muriqi, cuya participación está en duda por una lesión muscular tras perderse el partido anterior. Austria ya demostró que tiene recursos para desarmar la defensa de cinco de Kosovo: ganó 3-1 el último enfrentamiento entre ambos. Sin Muriqi como salida para contraatacar, a Kosovo le costará aliviar la presión y Austria debería acabar sacando provecho de sus ataques constantes.
Cuando se enfrentaron en septiembre, el bloque bajo de Kosovo frustró a Austria al principio, pero los austríacos encontraron la manera de abrir el marcador con un balón parado y una transición rápida. La ausencia de Muriqi cambia por completo el panorama. En aquel partido, fue responsable de las ocasiones más peligrosas de Kosovo en los primeros minutos; sin él, su planteamiento defensivo pierde mucha amenaza al contraataque.
Austria no contará con algunos jugadores creativos, como Paul Wanner y Marcel Sabitzer, pero el sistema de Ralf Rangnick es lo bastante sólido para mantener el control. Tras empatar con Irlanda, Austria tendrá motivos de sobra para buscar un buen resultado y debería marcar el ritmo durante todo el partido. La baja del portero titular de Kosovo añade más incertidumbre a una defensa que probablemente tendrá que soportar una presión constante.