Tres partidos, tres estructuras distintas. El volumen de juego del Kashima frente a un bloque bajo se enfrenta a un Pohang que concede bastantes disparos y genera poco peligro. El Persib y el Victory son dos conjuntos cautos, uno cansado y el otro mermado en ataque, en una tabla clasificatoria donde el empate conviene a ambos. En la copa, las jugadas a balón parado del Tosu como local y el ataque por las bandas del Kawasaki tienen, cada uno, una vía que el rival no suele tapar.
Kashima Antlers vs. Pohang. Con Oniki, el Kashima mantiene la posesión y remata en gran volumen. Ya lo ha demostrado frente a bloques bajos, con diecinueve remates y un dominio absoluto en Kyoto, además de veinticinco disparos ante el Kashiwa. El Pohang es un equipo reactivo. Concede muchos disparos, solo ha marcado de penalti en este torneo y ha encajado doce goles en sus últimas seis visitas. Su vía más realista pasa por los saques de esquina de Nishiya buscando a Kim Seung-ho, o por aprovechar una recuperación si la pareja de centrales del Kashima cambia por la rodilla de Kim Tae-hyeon. Si el Kashima abre la cuenta pronto, el Pohang se verá obligado a salir, y sus derrotas en esta competición demuestran que el segundo gol no tarda en caer. Me quedo con una victoria clara del Kashima.
Persib Bandung vs. Melbourne Victory. El Persib ha ganado sus tres partidos en esta competición por 1-0 y con la portería a cero, con goles procedentes de un córner y un penalti. Sus centrales, liderados por Julio Cesar, llegan intactos, aunque el guardameta es nuevo y Klok apunta a ser baja en el medio campo. El Victory dejó en casa a May, su goleador en el torneo, junto con el capitán, D'Arrigo y un lateral titular para reservarlos de cara a la liga. El empate mantiene a ambos conjuntos entre los dos primeros y el Persib afronta su tercer compromiso en siete días. Preveo que una jugada a balón parado, un penalti o una transición decanten el choque, así que me inclino por un partido con pocos goles.
Sagan Tosu vs. Kawasaki Frontale. El ataque a domicilio del Kawasaki es el punto más afilado de su perfil. Su once alternativo de copa le metió cuatro goles al Iwata en la ronda anterior, y ha visto puerta en cada uno de sus últimos diez compromisos. El Tosu no necesita superar al Kawasaki en ataque posicional: en casa acumula córners en gran número, sus centrales vienen anotando y ya ha derrotado a dos equipos de J1 en este torneo, marcando dos goles en cada uno. El Kawasaki concede bastantes disparos —el Okayama le remató veinte veces hace apenas unos días— y una zaga con rotaciones da todavía más opciones a balón parado para el Tosu. En una eliminatoria, quien marque primero obligará al otro a adelantar líneas, por lo que me decanto por goles de ambos lados.