Ambos partidos dependen de cómo responda el ataque visitante a la presión del equipo local. Tofas cuenta con varios jugadores capaces de repartirse los puntos, mientras que los bases de Rīgas Zeļļi y sus pívots con buen tiro plantean a Rostock un reto defensivo distinto al que afrontó en Hamburgo. Esas alternativas ofensivas son el hilo conductor de mi análisis de estos dos encuentros.
Tofas volvió a ampliar su ventaja ante Chemnitz después de que se redujera a dos puntos, con varios jugadores aportando en el tramo final. En Denizli anotó 87 puntos pese a convertir solo cinco de sus 22 triples. Jones y Reynolds ofrecen opciones con balón, Brown y Nutall amenazan desde fuera, y McNeace es otra alternativa cerca del aro. El club informa de que cuenta con la plantilla completa para este partido.
Bourg ganó a Chalon con una defensa agresiva, puntos al contraataque y un gran trabajo en la pintura. Los pases precipitados de Chalon y sus fallos en los primeros triples facilitaron ese arranque. Tofas tiene varias formas de hacer avanzar el ataque frente a esa presión, sin depender de un único anotador.
Rostock tuvo más oportunidades en Hamburgo gracias a sus 18 rebotes ofensivos, con la anotación repartida entre varios jugadores de la rotación. Zeļļi cambia el panorama al combinar la anotación y la creación de Shungu con Wahl y Johnson, capaces de aportar tanto por dentro como desde el perímetro. El propio entrenador de Rostock destacó el espacio que generan esos pívots. Zeļļi solo perdió seis balones contra Tortona y Skuja ya ha vuelto a jugar, con lo que añade otro base a un ataque que ya demostró que puede competir ante un rival más grande.