Turquía llega a Italia con el ataque más mermado en lo que va de campaña. Arda Güler y Barış Alper Yılmaz vieron tarjeta amarilla contra Bélgica y están sancionados, algo que confirman varios medios turcos. Un equipo que apenas suma un gol en tres partidos de la Nations League se queda de golpe sin su principal generador de juego y sin su delantero titular, y es ahí donde se fundamenta este pronóstico.
El partido ante Bélgica dejó clarísimo lo que representa Güler para ellos: suyos fueron los primeros disparos, los tiros libres y los centros, pasando por sus botas casi todo el peligro de Turquía. Aun así, terminaron con 22 remates y se fueron de vacío. Generar mucho volumen de tiro pero sin el jugador que marca las diferencias de cara a puerta no suele dar buenos resultados.
El contexto tampoco acompaña. Turquía sigue con cero puntos, la afición despidió al técnico con cánticos en contra tras caer frente a Bélgica y ahora les toca medirse al rival que les endosó un 4-1 en la primera vuelta. Además, en las previas varios centrocampistas figuran como duda, por lo que el once podría presentar caras muy poco habituales.
Italia tampoco es infalible atrás, motivo por el que mantuve un importe apostado moderado. Han encajado goles en todos los partidos del grupo hasta ahora y, de hecho, en el primer duelo directo Turquía tuvo un registro de goles esperados superior. El mercado ya ha descontado las sanciones, aunque solo en parte, y la cuota que tomé está por encima de lo que ofrecen otras casas.
Las alineaciones todavía no son oficiales. Veo a una selección que ha perdido pegada antes de una salida muy complicada, y prefiero apostar por ese escenario antes que dar nada por sentado.