Huracán y Gimnasia se enfrentan en un duelo entre la solidez defensiva del local y los centros constantes del visitante. Miramón y Nacho Fernández hacen circular la pelota para abastecer a los dos delanteros, mientras que Huracán busca a Cortés y Caicedo cuando se abren espacios por las bandas. New York y Toronto plantean otro tipo de partido, marcado por las bandas activas de Toronto y la primera salida de los Knicks con Brunson y Towns. En ambos encuentros, la reacción tras la primera rotación será tan importante como los primeros intercambios.
Gimnasia ha generado remates una y otra vez con centros que vuelven a poner en juego, aunque su último impulso produjo más presión que goles. Galíndez y el bloque central de Huracán pueden aguantar esos envíos, y Cortés tiene una vía directa por el sector derecho remodelado de Gimnasia. Bautista Barros Schelotto y Colazo son baja; Steimbach ya ocupó el puesto de lateral derecho, y Silva Torrejón integra la delegación que viaja. Nacho Fernández y Miramón pueden seguir abasteciendo a Auzmendi y Marcelo Torres, con Franco Torres y Zalazar aportando más movimiento alrededor de los rechaces. Ese suministro constante, sumado a la escasa producción goleadora de Huracán en casa, es lo que nos lleva a inclinarnos por Gimnasia para evitar la derrota.
La presión de Toronto empieza con Barnes y Leonard cerrando líneas de pase; luego, Quickley y Barrett convierten las recuperaciones en ataques por las bandas. Brunson y Towns le dan a New York más recursos para organizar la posesión que los suplentes a los que se enfrentó Toronto anteriormente, pero el equipo habitual de New York también ha perdido la pelota con facilidad y ha sufrido en el rebote. La lesión pectoral reportada de Eubanks modifica la rotación de pívots suplentes de New York alrededor de Wiseman, mientras que Murray-Boyles y Walter ya han rendido cuando descansan los titulares de Toronto. Las alas de Toronto en el juego estacionado y su segunda unidad le dan opciones para mantenerse en partido cuando New York responda. Por eso nos inclinamos por Toronto para que el cierre sea parejo.