Los balones directos de Daejeon y las segundas jugadas pueden poner en apuros a una defensa incluso con poca posesión. Kobe puede responder en ambos extremos con duelos cerrados y amplitud por las bandas. El ataque de Beijing ha encontrado últimamente varias formas de rematar después de que le bloqueen el primer centro. Jeonbuk puede hacer daño a balón parado, pero su defensa, que rota jugadores, también tendrá que controlar esas llegadas en segunda oleada.
Daejeon recurrió a los centros y a sus referentes aéreos para cambiar los partidos tras el descanso ante Shanghai y Gimcheon. Kobe puede disputar el primer balón con Ideguchi y Sakai, y después buscar a Osako con Nagato o con otro jugador abierto antes de que la defensa de Daejeon se coloque. Osako y la columna vertebral de Kobe jugaron el último partido; Sasaki también reapareció unos minutos tras haber figurado antes como duda. El duelo inicial y la respuesta de Kobe a la segunda jugada de Daejeon pueden determinar si alguno de los dos equipos logra un remate claro.
Beijing ya jugó sin Fabio: ante Henan, Xizhe llegó desde el mediocampo, Deng aprovechó un balón suelto, Lin marcó y asistió a Yuning en el cabezazo que dio la victoria. Fabio se perdió ese partido, mientras que Yuning y Lin lo jugaron completo y Xizhe entró desde el banquillo. Lee Yeong-jae, de Jeonbuk, puede encontrar a Tiago o Kim Young-bin a balón parado, y el equipo visitante ha cambiado su ataque en los tramos finales de partidos recientes. Los centros de Beijing y las llegadas de sus jugadores desde atrás se medirán a una defensa cuyo entrenador ha hablado de rotaciones; por eso, serán decisivos el primer despeje y la jugada posterior.
Nos quedamos con Vissel Kobe porque su presión compacta en el primer duelo y la definición de Osako le dan una respuesta sólida al juego directo de Daejeon. También nos quedamos con Beijing Guoan porque, como ya ha demostrado al marcar sin Fabio, tiene varias vías para atacar a una defensa de Jeonbuk que está cambiando.