Boston tiene varias maneras de mover la defensa de ayudas de Brooklyn, con pases y tiros que mantienen la amenaza incluso durante las rotaciones. El ataque de Brooklyn también cuenta con un distribuidor en la pintura y receptores en el perímetro que ya han respondido con puntos en los momentos finales. En el Madison Square Garden, la fortaleza interior de New York se mide a un ataque de Detroit que ha seguido funcionando con sus titulares suplentes.
Las ayudas que atrae Tatum abren el siguiente pase para los tiradores de Boston, mientras Pritchard y Hauser mantienen esa amenaza durante los descansos. A Brooklyn le ha costado recuperar la posición tras doblar al jugador con balón y después de fallar tiros. La distribución de Randle, los tiros de Porter y Demin, y las finalizaciones interiores de Wagner ofrecen a los Nets varias vías para aportar en ataque.
Los principales creadores de Boston jugaron pocos minutos en la victoria ante Chicago. White figura como probable, y el regreso anunciado de Brown le da a Brooklyn una opción reciente para manejar el balón, después de perderse el partido contra Indiana. Creemos que los pases de Boston generarán buenas oportunidades desde el inicio y que sus tiradores suplentes mantendrán el ritmo anotador en los cuartos centrales, aunque Brooklyn podrá responder con varios jugadores. Por eso apostamos por un partido con muchos puntos entre Boston y Brooklyn.
New York puede apoyarse en Brunson y Towns para poner a prueba el juego interior suplente de Detroit. La respuesta de Detroit pasa por Cunningham y Jenkins compartiendo la creación, Robinson anotando desde fuera y Collins sumando otra vía de puntos. Ese grupo rindió en conjunto ante Philadelphia, mientras que el aporte anotador de los secundarios de New York fue limitado contra Orlando.
Duren sigue señalado como baja tras perderse el último partido de Detroit. Thompson y Joe son duda; el argumento a favor de Detroit parte del grupo suplente que ya hemos visto en cancha, sin dar por hecho que ninguno vaya a regresar. Towns le ofrece a New York un objetivo fuerte desde el principio, pero Detroit tiene manejo de balón y capacidad para finalizar como para responder en las distintas rotaciones y seguir compitiendo hasta el tramo final. Por eso nos quedamos con Detroit para que se mantenga cerca.