Esta serie se ha definido por la forma en que cada equipo pone gente en base antes del turno de sus mejores bateadores. El buen momento de Cleveland en Chicago comenzó con bases por bolas y terminó con batazos de extrabase muy dañinos, mientras que los White Sox armaron ataques más cortos moviendo a los corredores. Ambos lanzadores abridores pueden mantener apretadas las primeras entradas, por lo que el relevo inicial será clave en este juego.
En su salida anterior en esta serie, Burke contuvo a Cleveland permitiendo solo un hit y una carrera en 5.1 entradas. Kwan y Ramírez todavía le dan a los Guardians la capacidad de armar un rally, sobre todo cuando enfrentan al bullpen rival. Williams ponchó a 11 bateadores de los White Sox en su apertura previa, pero Chicago anotó tres carreras en el inning posterior a su salida; Vargas se embasó cuatro veces en el juego más reciente y puede colocarse en base delante de los bates zurdos.
Esta vez está confirmado que Burke abrirá directamente. El orden proyectado de Chicago coloca a Teel, Murakami, Benintendi y Montgomery alrededor de Vargas, mientras que el jonrón y el imparable productor de Bailey en el último partido aportan profundidad a la ofensiva de Cleveland. Ambos equipos usaron bastante a sus cuerpos de pitcheo en el encuentro anterior, así que el primer relevista tras cada abridor tendrá una labor muy importante.
Veo a Burke limitando los boletos tempranos de Cleveland y a Chicago generando su mejor oportunidad de anotar en cuanto Williams dé paso al bullpen. Vargas y los bateadores zurdos tienen vía libre para convertir esa transición en el rally definitivo. Por eso, voy con la victoria de los Chicago White Sox.