Dos partidos donde el panorama de las bajas y la plantilla marca casi todo el rumbo. En Cleveland, los locales se apoyan en su volumen de triples y en sacar faltas para ir a la línea, mientras que la visita llega sin sus dos pívots y con cuatro bases y escoltas descartados. En Los Ángeles, un equipo viene anotando y defendiendo bien para sacar una clara diferencia positiva, mientras que el otro no para de perder por doble dígito con todo su grupo de aleros fuera a lo largo de toda la muestra.
Cleveland vs. Oklahoma City: Cleveland intenta entre 38 y 51 triples por partido y tiene un diferencial de +30 en seis encuentros. Oklahoma City está en -3, cayó en sus dos últimas salidas por 21 y 24 puntos, y apenas promedia 23.4 en los últimos cuartos. Sin Holmgren ni Sorber, la protección del aro y el rebote quedan muy debilitados, y tampoco estarán los exteriores capaces de presionar a los generadores de juego de Cleveland. Oklahoma City todavía puede dar pelea si sus figuras meten muchos triples, pero la estructura favorece al conjunto local. Por eso me quedo con la victoria de Cleveland.
Clippers vs. Toronto: Toronto tiene un diferencial de +7.8 por partido en seis juegos oficiales y los Clippers están en -7.3, con sus últimas cinco caídas por márgenes de entre 7 y 24 puntos. Los Clippers pierden entre 17 y 26 balones en casi todas las planillas, lo que alimenta los robos y los puntos en transición de Toronto. Sus ausencias en el perímetro y en las alas no son nada nuevo, llevan así todo el tiempo, por lo que esa floja diferencia de puntos refleja su nivel real. La duda en Toronto pasa por sus pívots, pero su anotación reciente sin Leonard se mantuvo firme. Me decanto por la victoria de Toronto en este choque.